sábado, febrero 21, 2009

para Valeria


Detrás de la cámara las luces se movían más lento, esperaba a mi novia que se encontraba frente al espejo recitándome sendas críticas hacia su escuela y sus falaces "proyectos artísticos", iríamos tras una tarea de asignación, como agentes encubiertos pero libres de la tradición. Teníamos que fotografiar con luz nocturna, ella sería análoga y yo digital. Aún la esperaba, buscaba un suéter o cualquier cosa que la abrigara, hacía un poco de frio, pues era noviembre del año pasado aquél entonces del que ahora escribo, o al menos, que intento "explicar". De pronto, miré esa ranita sobre el escritorio de mi Lucía, y tras fotografiar un foco triplicado por su reflejo en cristal y cerámica, un tubo de cobre y algunas trenzas de cuerda colgando de unas cortinas que como un péndulo sacudían las sombras sobre el piso, me acerqué a la pequeña figura, la miré tras el lente, esperé a que el mundo saliera del enfoque y atrapé esa máscara de naturaleza en una diminuta parafernalia.

(dar click a la imagen para ver en detalle)

Abandonar el Mundo.



De extravagantes radicalidades hablamos, alteridades completamente otras (si se me permite la expresión), y no puedo acusar o criticar a quien simplemente existe pensando en otras formas de vivir en este mundo.

Noam Chomsky's Power & Terror



Ese malestar que sentimos cuando repensamos la modernidad, esa disconformidad, esa pena, esa angustia y preocupación... sólo es nuestra maldita y preciosa cultura.

Earthlings



Más que una reflexión que nos acercaría a las proximidades de la posibilidad de afiliarnos a una "sociedad" protectora de animales, es un tanto más una inmediata concientización acerca del poco respeto hacia los seres vivos, de nuestra infinita ignorancia biológica, de nuestra negligencia por la vida.

domingo, febrero 15, 2009

Siempre el "sabelotodo", listo para arruinar su vida...

























Catársis.... ¡súbelo a tu blog, Esperanza!

(versió editada)














Este blog se va a reinventar, como si fuese (posible), sobre un "escritor" en disputa con su "agente editorial", incluirá crónicas del jodido día a día que nunca aparecerán y habrá paréntesis; es un diario que no dice nada de mí o que lo dice todo, no lo sé, quizá mañana reconsidere las circunstancias, más simplemente no se puede dialogar acerca del comfort al cual podemos acceder, la rutina no es otra cosa más que una excusa para no estar presente en los momentos críticos de nuestra existencia, para no llorar jamás otra vez, es como el triste sueño en donde a un joven se le vuelven realidad los sueños, porque si, no hay nada en esta vida más jodidamente genial que mirar un sueño vuelto realidad y no saber que hacer con él. Los sueños son para perderse, la vida es para respirar. ¡Actualízate autómata, libérate burócrata! Y pido disculpas por el gran entusiasmo de la frase anterior, no por ninguna otra sentencia que haya expulsado de mi boca a través de los dedos, específicamente por lo anterior, por lo último, por lo que ni yo sé de que trata, quizá, por saber demasiado acerca de mí e imaginar lo que quisiera escribir mañana.

Perdón.

El silbo de La Gomera

sábado, febrero 14, 2009

yo le llamo poesía a esta canción de nadie.












Sugiero un nuevo lenguaje para el pueblo, que su gente no desconozca palabra, que invente, que imagine, que haga de su mitología una palabra, o una falacia, que sobreviva su instinto, no morir en vano, dar muerte a la palabra. Ruego que la nueva gente entienda lo que nosotros hemos olvidado.

miércoles, febrero 11, 2009

... Godzilla-King-Kong es ahora el símbolo divino de la conciliación.

(1962)


















Prótesis: Siendo neoliberalmente correctos, naturalmente, hemos de atrevernos a transgredir hasta el punto del riesgo los muros que atraviesan la soledad de los profundos abismos vacíos de la memoria humana. Improvisemos una mnemotecnia de la cultura.

Aparato: La imagen-movimiento se desplaza entre una gigantezca bestia de enigmática naturaleza (Godzilla) temida por los hombres por su fuerza bruta y su imponente violencia biológica e incendiaria; hacia una divinidad, antropomorfa, colosal, que toma su fuerza del impulso eléctrico, del que se supone científicamente un cerebro enorme, (King Kong) al cual, una tribu de hombres primitivos le ofrece un ritual para someterlo a un trance hipnótico que le da un plácido sueño, la ofrenda rinde culto al sueño de los dioses que son temidos, y entregada la voluntad del hombre a la vigilia del letargo de su Dios, lo veneran por su piedad al no utilizar la vehemencia de toda su fuerza contra ellos. Todo esto es presenciado por exploradores, que ya no llevan notas teóricas en la cabeza, ni etnografías, ni cartografías, ni estrategias de comunicación, exploradores ataviados de nada, exploradores tan sólo con un fusil y una cámara. La fisura entre los tiempos de la civilización, se incrementa ante el hurto de un dios primitivo de su tribu. Entonces, se vuelve inminente la batalla entre gigantes, enemigos naturales, lugares al otro lado del mundo encontrándose por primera vez, ¡desatando una lucha nunca antes vista! Los dioses se encontraron en una llanura, las ciudades entraron en pánico, los medios procuraban la calma entre su audiencia, el gobierno se haría cargo de la situación y el ejército estaba preparado. Evidentemente, como todo gran combate, en su primer enfrentamiento la resolución nos entregaría un escenario inesperado y sorpresivo. El Gran Lagarto derrota a el Gran Simio, pues éste, no logra atinar las toneladas de piedra arrojadas, no intimida con sus gruñidos, mientras la fuerza desmedida vapulea y hace arder en llamas el Cuerpo de un Dios primitivo, el cual huye irremediablemente. El hombre elabora un plan, las Naciones Unidas están en comunicación constante, completamente entregadas a la labor de asistir en la medida de lo posible. Después, comienza a mencionarse la bomba, el discurso se vuelve cada vez más y más radioactivo, atómico, ¡nuclear! Pero el ejército y la marina japonesa han sido capaces de elaborar un ingenioso plan para vencer al Monstruo, éste, orillado por el fuego, se irá por un sendero que lo llevará a una trampa que lo hará caer en un hoyo en la tierra, repleto de explosivos y gases venenosos. La idea resultó funcionar ejemplarmente, pero el Monstruo retornó emergiendo desde la tierra, y el caos se desató exponencialmente cuando se supo que el Dios fugitivo había arribado a Tokyo iniciando su destrucción. Pánico, gritos, gente volando por los aires, casas aplastadas, todo aquello que ataba a la curiosidad del Gran Simio en una espiral de fuerza desmedida vería su perdición... hasta que una mujer llamó su atención con extraña singularidad y buscó la torre más alta para tenerla con él. Los hombres aprendieron su lección, repitieron el ritual y el Dios de nuevo durmió siniestramente. Así, alzaron en vuelo a su Dios dormido y le llevaron como un arma, por los cielos, a enfrentarse a muerte contra su enemigo natural. La batalla es tan encarnizada, que nos demuestra cierta capacidad de aprendizaje en el Mono Gigante, y tras una gran humareda, estridentes ruidos, ecos de guturaciones insospechables, aún más indescifrables, de pronto, se conjuró un silencio que devolvió al misterio a su estado más puro.

El Gran Lagarto desapareció, sin dejar huella alguna, mientras el Gran Simio emprendió un larguísimo viaje caminando entre los mares, probablemente, de vuelta a su hogar.

... del Olvido.

(click)
















Prótesis: Inspeccionar el alma dentro de un comercio vigente profundamente hundido en el olvido. El cese de una conversación, el silencio que nos vuelve remotos, pero a la distancia, aún más perfectos, grandiosos, progresistas, ¡modelo humano!

lunes, febrero 09, 2009

... de la Frecuencia.




















Prótesis: La condición humana es temperamental, ya será que las avispas construyan una colmena o que las moscas nublen la mirada del músico... pero ya será...

Un distanciamiento, de mí necesario...












Y la verdad tan lejos, tan infinita, tan inalcanzable, como el último objeto del deseo que es el único a la vez...

Nunca más había sentido añoranza por nada, ahora sólo espero. La situación ejemplifica las circunstancias, por ejemplo, ahora no soy el mismo que podría ser, y el ser, de alguna forma ya es en sí el poder ser de otro modo. Entonces no ser, ni hubieras sido, haber nacido es mortal, es fatal, es la última imaginación. No pensar en morir cuando naces, simplemente, ingenuamente, continuamente, te preguntas...

¿y para qué la vida?